Para los padres, los deberes de
los niños es una preocupación frecuente. Para los niños, pueden ser una
pesadilla.
Es normal que los niños intenten
librarse de hacer los deberes. Son aburridos y, después de estar todo el día en
el cole quieren llegar a casa y jugar. Y
nosotros nos desesperamos cuando les preguntamos y nos dicen que no tienen
tareas que hacer. Está en nuestra mano el crear un hábito de estudio que les servirá
para saber organizarse y no dejar las cosas para mañana. Además, también les
ayudará a asumir responsabilidades, algo muy útil en su vida adulta.
