En psicología, como en medicina, tenemos un código
deontológico que regula la actividad profesional de los psicólogos. Es decir,
son una serie de normas sobre lo que podemos hacer y lo que no y sobre cómo
podemos hacerlo, siempre cuidando el bienestar de los pacientes. Sin embargo, en
la historia de la psicología, existen diversos experimentos que pusieron en
jaque la moralidad de los autores.
Hoy vamos a hablar de uno de esos experimentos que supuso
muchas críticas dentro de la comunidad de psicólogos y cuyas consecuencias
siguen siendo hoy objeto de debate. Es el experimento de la cárcel de Stanford,
de Philip Zimbardo, realizado en 1971.