La ansiedad, en un principio, es un mecanismo evolutivo de defensa de nuestro cuerpo. A las personas que sufren un trastorno de ansiedad les ha dejado de funcionar correctamente. De esta manera podemos distinguir dos tipos de ansiedad: adaptativa o patológica.
Ansiedad adaptativa
Cuando nos vemos en una situación de peligro, se nos dispara la adrenalina y nuestro cuerpo se prepara para el ataque o la huida: el corazón bombea con más fuerza para llevar más sangre a los músculos y que estén preparados para actuar; nuestros sentidos se ponen más vigilantes para avisarnos rápidamente ante cualquier señal de alarma...